Por: Jehovany Rodríguez / Redacción Sensunat Noticias.
Fotos: Salomón Zelidon / HJNS / Redes Sociales.
Fotos: Salomón Zelidon / HJNS / Redes Sociales.
Las imágenes a su llegada a El Salvador fueron llevadas a la iglesia de San Francisco Tacushcalco, lugar ahora extinto, pero que antes fue un pueblo originario con asentamiento indígena, el cual libró la “Batalla de Tacushcalco”, que quedo en ruinas, que fueron destruidas por la construcción de la residencial acrópolis en años recientes.
El 6 de enero de 1823, el padre José Antonio Peña de la iglesia de San Francisco (Tacushcalco), maldijo a la población, tras una sangrienta riña entre dos colonos de la Hacienda el Mico, dentro del templo religioso y durante los solemnes actos litúrgicos de la fiesta de los “Santos Reyes o Caballeros”.
El entonces cura rector de la parroquia central y encargado de la iglesia de Tacushcalco, excomulgó a ese pueblo, mandó desarmar el templo, que entonces se construían de madera, y las imágenes pasaron a diferentes parroquias de Sonsonate, La del Nazareno la mandaron al templo de Santo Domingo”.
La hermandad de Jesús Nazareno ha sabido mantener durante más de 165 años una tradición que se transmite de adultos a jóvenes y de jóvenes a niños, logrando que la solemnidad y devoción cataloguen a esta celebración sonsonateca como la 3° más importante a nivel mundial después de Sevilla, España y Antigua en Guatemala.
La imagen de Jesús Nazareno, con más de 420 años de antigüedad, obra de la escultura florentina, tiene una expresión sublime, soberana y humilde, con apariencia de divinidad, sus labios entreabiertos, su mirada de dolor y su expresión de pasión conmueve y llegan al fondo del alma, trasmitiendo paz y tranquilidad interior.
ConsagraciónEl 6 de enero de 1823, el padre José Antonio Peña de la iglesia de San Francisco (Tacushcalco), maldijo a la población, tras una sangrienta riña entre dos colonos de la Hacienda el Mico, dentro del templo religioso y durante los solemnes actos litúrgicos de la fiesta de los “Santos Reyes o Caballeros”.
El entonces cura rector de la parroquia central y encargado de la iglesia de Tacushcalco, excomulgó a ese pueblo, mandó desarmar el templo, que entonces se construían de madera, y las imágenes pasaron a diferentes parroquias de Sonsonate, La del Nazareno la mandaron al templo de Santo Domingo”.
La hermandad de Jesús Nazareno ha sabido mantener durante más de 165 años una tradición que se transmite de adultos a jóvenes y de jóvenes a niños, logrando que la solemnidad y devoción cataloguen a esta celebración sonsonateca como la 3° más importante a nivel mundial después de Sevilla, España y Antigua en Guatemala.
La imagen de Jesús Nazareno, con más de 420 años de antigüedad, obra de la escultura florentina, tiene una expresión sublime, soberana y humilde, con apariencia de divinidad, sus labios entreabiertos, su mirada de dolor y su expresión de pasión conmueve y llegan al fondo del alma, trasmitiendo paz y tranquilidad interior.
La imagen de Jesús Nazareno fue consagrada el 21 de enero de 1996 por el obispo de Sonsonate, Monseñor José Adolfo Mojica Morales, (QDDG).
Mons. José Adolfo Mojica unge y consagra a Jesús Nazareno de Sonsonate, el 21 de enero de 1996. |
El obispo de la diócesis de Sonsonate, Constantino Barrera Morales, otorgó el título de Protector Perpetuo de Sonsonate a la imagen consagrada de Jesús Nazareno, a petición de la Asociación Hermandad de Jesús Nazareno de la ciudad de Sonsonate, el 17 de febrero de 2019.
Monseñor Constantino Barrera, obispo de Sonsonate al momento que unge la imagen de Jesús Nazareno, como Protector Perpetuo de Sonsonate.